En la industria minorista, la preservación de los alimentos siempre ha sido una de las demandas principales del diseño de envases. En las últimas décadas, alta barrera Contenedores de plástico para alimentos se han convertido en el "estándar de oro" en los campos de los alimentos frescos, los platos preparados, los productos lácteos, etc. debido a sus excelentes propiedades de barrera de vapor de oxígeno y agua, así como resistencia liviana y daños. Sin embargo, con el endurecimiento de las regulaciones ambientales, la mejora de la conciencia de la sostenibilidad del consumidor y la iteración de nuevas tecnologías materiales, el mercado ha comenzado a cuestionar si los contenedores de plástico de alta barrera siguen siendo la mejor solución para el empaque de recién llegado.
La ventaja de preservación de los plásticos de alta barrera: la lógica técnica no se puede ignorar
Los plásticos de la barrera alta (como las películas con EVOH, las películas excluidas, los materiales de recubrimiento de PVDC, etc.) forman una barrera densa a través del diseño de la estructura molecular, que puede controlar la velocidad de transmisión de oxígeno (OTR) por debajo de 5 cm³/m² · día y la velocidad de transmisión de vapor de agua (WVTR) por debajo de 1 g/m² · día. Este rendimiento es crucial para extender la vida útil de los alimentos fácilmente oxidados y deteriorados (como nueces, productos horneados) y productos de alta humedad (como frutas y verduras recién cortadas, carne).
Tome el embalaje de carne como ejemplo. Los contenedores de alta barrera combinados con la tecnología de empaque de atmósfera modificada (MAP) pueden extender la vida útil de la carne fresca de 3 días a 7-10 días, reduciendo significativamente la tasa de pérdida en el extremo minorista. Según un estudio realizado por el envasado de alimentos y la vida útil, este tipo de embalaje contribuye hasta un 12% -15% a la reducción del desperdicio de alimentos globales.
Desafío de sostenibilidad: el "talón de Aquiles" de los plásticos de alta barra
A pesar de su excelente rendimiento, los plásticos tradicionales de alta barra se enfrentan a dos puntos dolorosos principales:
Dificultad de reciclaje: las estructuras compuestas de múltiples capas (como PET/EVOH/PE) son difíciles de separar, y la tasa de reciclaje es inferior al 10%. La mayoría de ellos ingresan al vertedero o el proceso de incineración, que es contrario al objetivo global de "economía circular".
Riesgo de política: la Directiva SUP de la UE, la política de "doble carbono" de China y otras políticas han promovido las regulaciones de restricción plástica. Algunos países han impuesto impuestos ambientales adicionales a los envases de plástico no esenciales, lo que aumenta directamente los costos corporativos.
Además, las encuestas de consumo muestran que el 72% de la Generación Z está dispuesto a pagar una prima por el embalaje ecológico. Si los propietarios de la marca confían demasiado en los plásticos tradicionales, pueden enfrentar una pérdida de "reputación verde".
El auge de las alternativas: el juego entre rendimiento y sostenibilidad
Para enfrentar los desafíos, la industria está explorando tres tipos de rutas alternativas:
Plásticos de una sola manantera de una sola materia: como el embalaje de una sola capa utilizando nano-recubrimiento depositado por plasma PP, que puede lograr una reciclabilidad del 100% mientras se mantiene OTR <10. La serie Monosol ™ lanzada por Coca-Cola y Amcor se ha utilizado en envases de ensaladas, reduciendo las emisiones de carbono en un 30%.
Materiales biológicos y degradables: películas compuestas de PBAT/PLA, envases de papel recubiertos con nanocristales de celulosa (CNC), etc., aunque las propiedades de barrera son ligeramente inferiores a los plásticos tradicionales (OTR es aproximadamente 15-20), son adecuados para productos de vida corta (tales como pasteles horneados).
Embalaje inteligente activo: envasado compuesto en papel que integra los absorbentes de oxígeno y los recubrimientos antibacterianos para extender la vida útil a través de la adsorción química en lugar de las barreras físicas. La tecnología "Oxyguard" de Toyo Can de Japón se ha utilizado en el envasado de sushi, reduciendo el uso de plástico en un 50%.